“«Esta semana hemos trabajado mucho en nuestro huerto ecológico. Empezamos arrancando las malas hierbas y enriqueciendo la tierra con abono natural para que sea más fértil. También hemos cubierto las macetas con mallas protectoras para evitar que los pájaros se coman nuestros brotes y para limitar el impacto del sol.
Con Salvador, un profesor de botánica, fuimos a un vivero. Allí elegimos plantas medicinales, aromáticas, melíferas para nuestras abejas… e incluso cactus, que son muy resistentes y decorativos. De vuelta al colegio, plantamos todas nuestras nuevas plantas y empezamos a preparar compost para abonar la tierra de forma natural.
Nuestro jardín se vuelve cada día más bonito, y estamos aprendiendo a convertirnos en auténticos jardineros…»