Una mañana de descubrimiento en la finca Tungasuk

Nada más llegar a la finca Tungasuk, los alumnos se lanzaron a descubrir la finca durante un agradable paseo en plena naturaleza. Mientras recorrían los senderos, pudieron observar la vegetación y disfrutar de un entorno ideal para la exploración y el despertar de los sentidos.

Tras este primer paseo, una pausa para tomar un tentempié permitió a todos reponer fuerzas antes de continuar con los descubrimientos. A continuación, nos dirigimos al meliponario, donde los niños pudieron observar a las abejas meliponas, esas pequeñas abejas sin aguijón, y descubrir su papel esencial en la polinización. ¡Una magnífica ocasión para comprender mejor la importancia de estos insectos para la biodiversidad!

La visita continuó con el encuentro con los pequeños animales de la finca. Los alumnos disfrutaron dándoles de comer y observándolos más de cerca, en un momento lleno de intercambio y curiosidad.

Por último, una actividad en torno a las plantas y la cosecha permitió a los niños descubrir el mundo vegetal de forma práctica. Para prolongar esta experiencia en casa, cada uno tuvo la oportunidad de llevarse un poco de tierra y semillas para plantar, sobre todo tomates o rábanos. ¡Una bonita forma de continuar la aventura cuidando de sus propios cultivos!

Tras esta mañana llena de descubrimientos, observaciones y experiencias, grandes y pequeños volvieron al colegio con la cabeza llena de recuerdos y, quizá, con ganas de ver pronto cómo brotan sus primeras semillas.

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