En el marco del programa EVAR (Educación para la Vida Afectiva y Relacional), se propuso a los alumnos de primaria una actividad de sensibilización sobre la pubertad.
Este intercambio, adaptado a la edad de los niños, tenía como objetivo ayudarles a comprender mejor los cambios corporales, abordar las emociones relacionadas con el crecimiento y fomentar una imagen positiva de sí mismos.
La intervención se desarrolló en un clima respetuoso y tranquilizador, lo que permitió a los alumnos plantear sus preguntas libremente y expresar sus sentimientos. Esta acción contribuye a acompañar a los niños en su desarrollo, proporcionándoles referencias esenciales para crecer con serenidad, respetándose a sí mismos y a los demás.